El más oriental de los barrios iruneses limita al norte con Behobia, al sur con Oiartzun y Lesaka, de quien le separa la regata Endara, al este con Francia, siendo el río Bidasoa la muga fronteriza y al oeste con el barrio Meaka y una mínima parte de Olaberria.

El río internacional es quien presta su nombre al barrio. Acerca de su significado se han escrito variadas y numerosas interpretaciones; así tenemos Bide-Easo = Camino de Easo, Bide-osoa = Camino completo, Bide-usoa = Camino de palomas, Bide-itxaso = Camino del mar, Bide-artsu = Camino pedregoso...

Bidasoa es el único barrio irunés que no cuenta con núcleo urbano propiamente dicho, estando constituido en su totalidad por caseríos más o menos diseminados. Los ejes del barrio, aparte del río, son la carretera general que une Irun con Pamplona y el antiguo trazado del ferrocarril a Elizondo, ya en desuso desde hace varias décadas.

El río, que es navegable para pequeñas embarcaciones hasta Endarlaza, límite con Navarra, ha sido desde tiempos inmemoriales una importante fuente de riqueza, tanto por haber servido como vía de transporte de distintas mercancías, como por su riqueza piscícola, destacando el salmón, que ha gozado de merecida fama, ocupando las mesas de la corte madrileña; hasta tal extremo llegó su reconocimiento que, incluso en años en que no se ha pescado ningún salmón en este río, en las cartas de afamados restaurantes se ofrecía salmón del Bidasoa.

También ha sido foco de intenso contrabando, dando vida y riqueza a muchas personas conocedoras del río y su entorno que se aventuraban a cruzarlo con mercancías valiosas y escasas en uno u otro lado de la frontera. Las anécdotas sobre contrabando son cuantiosas y pintorescas; en ellas siempre triunfa la sagacidad y astucia del contrabandista frente a los vigilantes burlados; lógicamente, poco se dice de las veces en que fracasaron, cuantas fueron las personas detenidas o que perdieron la vida por diversas circunstancias.

Puente de Endarlaza - Anterior a 1936
Puente de Endarlaza - Anterior a 1936

(Foto Archivo Municipal de Irun - Propiedad original de Gorka Alvarez)

Caserío Alundagregorio
Caserío Alundagregorio

(Foto Archivo Municipal de Irun - Donación de Felipe Iguiñiz)

Ejemplar de salmón pescado en el Bidasoa - Año 1965
Ejemplar de salmón pescado en el Bidasoa - Año 1965

(Foto Archivo Municipal de Irun - Propiedad original de Manolo Bandrés)

La leyenda ha magnificado un elemento, El Castillo del Inglés, hoy en ruinas, que no pasaba de ser una simple y pobre construcción destinada a dormitorio y taberna de los obreros que trabajaban para la Bidasoa Railway and Mines Limited.

Una casa solar de gran importancia y raigambre en este barrio era la del señor de Lastaola, que aparece registrada documentalmente ya en 1337, a raíz de una concordia con Fuenterrabía para el establecimiento de una nasa salmonera y un molino. Su importancia a lo largo de los siglos es notoria; incluso en las guerras carlistas fue convertida en base de acuartelamiento militar, llegando en 1845 a disponer allí el bando carlista su propia estafeta de correos, sin duda para comunicarse con el extranjero.

Otro dato curioso es el referido a los diferentes nombres con que ha sido conocida la Peña de Aia o Aiako Harria, ubicada al sur de este barrio. Para muchos ha sido, y es, conocida como Peñas de Aia, en plural. Esta mole granítica, de más de 800 m. de altitud, ha sido conocida también como Batallak, Batallau o Bataillole, así como Las Tres Coronas o Trois Couronnes y los Tres Picos o Hirumugarrieta (aunque este último nombre en realidad corresponde al del primer pico). Los nombres de los picos que componen la Peña de Aia, con ser interesantes, son tan dispares, que exceden a las pretensiones de esta breve exposición.

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