Escrito de los tres alcaldes del Bidasoa

El pasado mes de marzo como alcaldes de los tres municipios integrantes del Consorcio Transfronterizo Bidasoa-Txingudi manifestábamos públicamente, y hacíamos llegar por escrito a las autoridades competentes, nuestra preocupación ante la vuelta de los controles fronterizos fijos y ante la situación que se estaba generando en torno al paso de la población migrante por el Bidasoa.

Esta vuelta a las fronteras resulta sorprendente e incomoda para nuestra comunidad en la que casi 100.000 personas vivimos la relación trasfronteriza como parte esencial de nuestra vida diaria.

Los tres municipios crean entre sí un flujo transfronterizo diario importante, tanto por motivos laborales, como por motivos familiares y sociales. La vuelta de los controles fronterizos resulta, cuanto menos, anacrónica para los vecinos de nuestra bahía.

Pero, además, estos controles tienen como objetivo el control de la población migrante en tránsito y esto está suponiendo un drama humano que nos vemos en la obligación de denunciar.

Llevamos meses en nuestro territorio viendo un flujo constante de población subsahariana que ante el endurecimiento del control de la frontera y la imposibilidad de continuar su ruta hacia Europa se han visto abocadas a permanecer en las instalaciones habilitadas de manera urgente en Irun y Hondarribia. Personas que no desisten en su objetivo de continuar su ruta y que buscan alternativas que les llevan a jugarse la vida, y en ocasiones, lamentablemente, a perderla. Estos últimos meses la situación, lejos de mejorar, ha empeorado y ha teñido las aguas del rio Bidasoa de luto tras el fallecimiento de varios jóvenes intentando cruzar el cauce fluvial para evitar los férreos controles fronterizos.

Queremos poner de manifiesto la necesidad de abordar esta problemática de una manera global, a nivel europeo, que permita volver a la Europa “sin fronteras”. Es necesario dar una respuesta humanitaria de manera conjunta, tarea nada fácil pero imprescindible, para avanzar en la construcción europea.

No queremos ni podemos convertir nuestro río Bidasoa, símbolo del encuentro y la hermandad de nuestras tres ciudades en una trampa mortal para quienes buscan un futuro mejor lejos de sus países de origen

En este sentido, los alcaldes de Irun y Hondarribia y Hendaya solicitan a las autoridades competentes de los dos Estados que sean sensibles a esta situación transfronteriza y que se den los pasos necesarios para posibilitar su resolución.

X