Se pretende la promoción y el fomento de una movilidad más racional y sostenible, que incluya las alternativas de desplazamiento no motorizadas, así como los modos de transporte que utilicen combustibles alternativos.

Es prioritario caminar hacia un transporte sin emisiones (coches eléctricos, biodiesel,...) para facilitar la transición hacia un escenario de emisiones cero e impulsar el caminar o montar en bicicleta como la mejor opción en trayectos urbanos cortos.

Partiendo de los resultados del PMUS del 2011, analizadas sus luces y sus sombras, pueden agruparse en 4 las líneas de actuación precisas para adecuarse al escenario actual: con perspectiva de género, movilidad cero emisiones y más saludable y segura.

Movilidad peatonal

Recuperar al peatón como protagonista del modelo de ciudad.

Conformar una estrategia peatonal que dote al espacio público de calidad y la seguridad de los trayectos andando, superando distancias, barreras, obstáculos... Es decir, que defina un conjunto de líneas de actuación y medidas localizadas para que, de un modo ordenado durante los años de vigencia del Plan, se logre una nueva vialidad peatonal articulada en vías y sistemas de cruce que vinculen un origen y un destino en aceptables condiciones de rapidez, comodidad y seguridad para la marcha a pie.

movilidad peatonal avenida Letxumborro

Se trata de diseñar e implementar líneas de intervención de distinto rango y de diferente metodología de aplicación, pero que se concreten en actuaciones encaminadas a tejer una red continua de acceso peatonal a toda la ciudad, una malla de itinerarios peatonales planificados que incluya desde aceras cómodas y agradables en calles con calzada para el tráfico motorizado, hasta calles peatonales, articuladas por cruces pensados y diseñados para la seguridad y la facilidad del cruce de los peatones.

Se trata de eliminar de la ciudad los elementos que resten atractivo al espacio peatonal, generando un modelo de ciudad que suavice los entornos hostiles, elimine los factores de inseguridad y aporte a los itinerarios peatonales “vectores de influencia” en la calidad de aire, eliminación de ruido, actividad deportiva y/o social, etc.

Movilidad ciclista

Itinerarios concebidos para un modo de transporte saludable, limpio (sin GEI) y seguro.

Acompañar y complementar la vialidad peatonal con la promoción y fomento de alternativas no motorizadas, siendo prioritario el impulso de la movilidad ciclista, cubriendo sus necesidades (aparcabicis, alquileres, limpieza, ...) y priorizando su uso frente a la circulación de los vehículos a motor.

movilidad ciclista calle Fuenterrabía

Moderación del tráfico

Reducir el uso indiscriminado del vehículo motorizado privado

Moderación del tráfico a fin de reducir el uso indiscriminado del vehículo motorizado privado en la ciudad, mediante dos criterios: la oferta de alternativas al automóvil y la disuasión del uso de dicho vehículo.

Se trata de adoptar criterios restrictivos que impidan el mal uso del vehículo, criterios funcionales que impongan enlaces y aparcamiento en aquellos lugares precisos para controlar el atractivo del acceso inmediato a las actividades, instalaciones, y/o equipamientos localizados y pensados desde la lógica del automóvil.

Asimismo, criterios medioambientales permiten restringir el acceso a vehículos que consumen derivados del petróleo o, a aquellos que sobrepasen determinados niveles de emisión, y permiten primar el estacionamiento de vehículos con combustibles alternativos.

tráfico paseo Colón

Transporte público

Encauzar la demanda de movilidad privada en un transporte público que utilice combustibles alternativos a los derivados del petróleo.

La autopista AP-8 al sur del núcleo urbano, al norte la red general de carreteras GI-636 y N-121-A y el trazado ferroviario en el centro, son infraestructuras de transporte que han modelado y que condicionan la configuración del modelo de Irun, no sólo al servir de soporte para el acceso de los vehículos a los diferentes espacios urbanizados, sino también al constreñir o interrumpir las relaciones de unos lugares con los colindantes.

transporte publico autobus interurbano

Sobre esa trama de espacios urbanizados e infraestructuras de transporte es sobre la que se plantean, de una manera obviamente sesgada o condicionada, las distintas opciones en la elección del medio de transporte para cada individuo. Lo que ocurre es que cada obstáculo y cada condicionante es percibido de manera distinta por los diferentes grupos sociales; la edad, la condición física, el patrón de actividades cotidianas, los hábitos, la motorización y la renta del hogar son determinantes para optar en un trayecto y con un motivo particular por la marcha a pie.

En todo caso, es labor del transporte público recomponer esos eslabones perdidos en la conectividad entre los diferentes barrios, suplementando la falta de permeabilidad creada por las grandes infraestructuras de transporte. Y, aún más, el transporte público puede contralar la dependencia del coche no sólo para conectar con la ciudad periférica y con sus municipios colindantes, sino para que, desde una perspectiva de intermodalidad, acercar los lugares de trabajo, los centros comerciales, los espacios de ocio, paseo y/o recreo, aquellos donde, hoy en día, el peatón no alcanza por problemas estructurales (inexistencia de un viario peatonal completo).

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