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Nuestra historia : Expansión urbana
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Expansión urbana

A partir de la independencia de Irun respecto a Fuenterrabía y apenas existir trabas legales que impidieran su desarrollo, la ciudad va extendiéndose como una mancha de aceite en torno a los núcleos originales de población. A este crecimiento contribuirán principalmente los siguientes factores: La instalación definitiva de la aduana en Irun, (1841); la llegada del ferrocarril (1863) y la instalación de empresas auxiliares de material ferroviario; la intensificación de la explotación minera, merced a la construcción de un tren especial para el transporte de minerales (1880); la construcción de puentes sobre el Bidasoa para conectar con Francia...
Todo ello traerá consigo la inmigración de trabajadores que prestan sus servicios en estas empresas, a lo que hay que añadir el sector servicios que precisa este incremento poblacional.
Es en estos momentos cuando surgen las barriadas de San Miguel, en torno al antiguo Uranzu, se produce el primer ensanche tomando como eje el actual paseo Colón y los tres núcleos clásicos de Irun se unen paulatinamente formando el conglomerado urbano que llegará, más desarrollado, hasta nuestros días.
Si Irun no creció más rápido a finales del siglo XIX, fue debido en gran medida a las Ordenanzas de Aduanas de 1874 que prohibían la instalación de todo tipo de industrias en una distancia inferior a diez kilómetros de la frontera. Aunque esas medidas restrictivas se van suavizando poco a poco, será a partir de 1932 cuando empieza el verdadero desarrollo industrial de Irun al suprimirse el artículo 298 de dichas Ordenanzas.

No obstante Irun sufriría un impacto tremendo cuando en septiembre de 1936 fue incendiada la ciudad, quedando destruidos 153 edificios y 252 comercios e industrias.
Tendrían que pasar dos décadas para que, tras la reconstrucción de la ciudad y la recuperación de fábricas e instalación de otras nuevas, Irun experimentara un auge económico sin precedentes a partir de finales de la década de los 50, acogiendo a gran cantidad de inmigrantes venidos de casi todas las latitudes del estado español. Baste recordar que en 1950 tenía 12.000 habitantes y en 1970 sobrepasaba los 45.000.





