Queridos iruneses e irunesas,

Cada año este espacio precede a un programa preparado con trabajo e ilusión para celebrar los mejores días del año en Irun: las fiestas de San Pedro y San Marcial. Pero este año, la crisis sanitaria de la COVID19, el estado de Alarma y las medidas adoptadas en los últimos meses, nos han obligado a tomar la decisión más dolorosa posible y a ser consientes de que no íbamos a poder disfrutar de las fiestas como más nos gustan: en la calle, encontrándonos con familiares y amigos, disfrutando juntos de días intensos y noches largas. Este año todo iba a tener que ser diferente.

Pero la magia del mes de junio para los iruneses y las irunesas está por encima de pandemias y virus y hay algo dentro de cada uno de nosotros que nos hace vivir este mes de manera especial. Por eso, conscientes de las limitaciones, responsables de no favorecer aglomeraciones ni situaciones que puedan entrañar peligro, hemos tenido que renunciar a organizar actos en las calles. Pero nos hemos resistido a dejar este año en blanco y con la misma energía de cada año, y siempre con la inestimable colaboración y comprensión de las entidades colaboradoras, tendremos algunas pinceladas festivas, que pondrán el acento en imágenes y símbolos.

Quiero que todos seamos conscientes de la situación. Que vivamos con responsabilidad estos días. Sé que la ilusión y la alegría de todos nosotros ayudarán a que busquemos momentos y formas de disfrutarlos sin provocar situaciones de inseguridad. Las calles no acogerán actos pero seguro que cada uno de nosotros sabremos hacer este año especial.

Este año, todos vamos a contribuir a que la ciudad, a pesar de todo, se vista de fiesta. Y por eso, más que nunca, me gustaría ver las ventanas y balcones de Irun decorados con la bandera irunesa, con los colores de la fiesta. Estos espacios se han revelado en los días más duros del confinamiento como protagonistas de encuentros y homenajes. Volvamos a convertirlos en la expresión de nuestra alegría por las fiestas.

Aprovecho estas líneas para agradecer a toda la ciudadanía su comportamiento ejemplar a lo largo de estos meses. Agradecer a cada uno, desde su casa, trabajo, responsabilidad, etc. el esfuerzo realizado para que hayamos podido superar los momentos más duros de la pandemia. Gracias, por su puesto, a los que en puestos más sensibles han contribuido con su trabajo a que las cosas funcionaran, a ayudar a los más vulnerables, a mantener cubiertas las necesidades básicas.

Estos días de San Pedro y San Marcial estarán lejos de ser los que nos gustan vivir, los que nos emocionan y con los que disfrutamos cada año, pero estoy seguro de que Irun entero volverá a dar pruebas de su espíritu alegre y entusiasta. Sé que Irun en San Marcial volverá a ser algo grande. Os deseo a todos, más que nunca, unas felices fiestas,

¡Viva Irun!
¡Viva San Marcial!