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Publicidad. Derechos del consumidor y publicidad

PUBLICIDAD

La Ley General para la defensa de los consumidores y usuarios determina que:
 
- El contenido de la publicidad podrá ser exigido por los consumidores y usuarios siempre.
- Las prestaciones, condiciones y garantías son exigibles aunque no figuren expresamente en el contrato.
- Las cláusulas y condiciones que se apliquen a la oferta, a la promoción y a la venta, deben ser claros, concretos y sencillos.
- La publicidad debe cumplir siempre el derecho de los consumidores a una información cierta, eficaz, veraz y objetiva. Debe ser veraz, sobre todo en :


          - Origen, naturaleza, composición y finalidad de lo ofrecido.
          - Categoría, calidad y cantidad.
          - Peligrosidad y cualquier circunstancia especial.
          - Precio o presupuesto.


- La oferta, promoción o publicidad ilícitas, serán perseguidas y sancionadas como fraude.
 
Así mismo, la Ley 6/2003, de 22 de diciembre de Estatuto de las Personas Consumidoras y Usuarias del País Vasco, en su artículo 17 sobre Actividad Publicitaria, establece lo siguiente:
 
1.- La oferta, promoción y publicidad de los productos, bienes y servicios destinados a las personas consumidoras y usuarias, sean cuales sean los soportes utilizados, se realizará de forma que no induzca a error sobre sus características y condiciones de adquisición, en el marco de la legislación general sobre publicidad.
2.- Las Administraciones públicas de Euskadi, dentro de su marco regulador, velarán por la cesación o rectificación de la publicidad ilícita cuando vulnere los derechos de los consumidores, especialmente cuando afecte a los colectivos contemplados en el artículo 5 de la presente ley.
 
La PUBLICIDAD ilícita
 
El concepto de publicidad ilícita engloba las siguientes categorías:

- La publicidad que atente contra la dignidad de las personas o contra los valores y derechos reconocidos en la Constitución, especialmente en lo que se refiere a la infancia, la juventud y a la mujer.

- La publicidad engañosa que es la que de algún modo, incluida su presentación, puede inducir a error a sus destinatarios y afectar a su comportamiento económico. También es engañosa la publicidad que silencie datos fundamentales de un producto o servicio si dicha omisión induce a error a los destinatarios de la publicidad. La publicidad engañosa, está tipificada como infracción administrativa por fraude al consumidor y puede ser sancionada por ello.

- La publicidad desleal la que tiene como objeto desacreditar o menospreciar a otra empresa de la competencia. También es desleal la que se aprovecha del nombre, marca y prestigio de un producto o servicio para imitarlo de algún modo: en el nombre, envase, etc. y producir error o confusión en el destinatario. La publicidad desleal que provoque error en el consumidor también está tipificada como infracción administrativa por fraude al consumidor y puede ser sancionada por ello.

- La publicidad subliminal aquella que utiliza métodos que se basan en que el destinatario no es consciente de que se emite publicidad pero siente el estímulo de consumir un determinado producto. Es muy difícil de probar y para algunos expertos no existe. La Ley por si acaso, la incluye dentro de la publicidad ilícita.

- La publicidad encubierta en televisión. La Ley que rige las emisiones de televisión prohibe utilizar nombres de marcas comerciales en carteles y decorados o hablar de ellas si no es indicando claramente que se trata de un espacio publicitario dentro del programa que se esté emitiendo. Para ello debe anunciarse claramente e indicarse expresamente en pantalla que se está haciendo publicidad.
 
Vías de defensa


Hay dos casos en los que aplicar las vías de defensa:

- En el caso de la publicidad ilícita

- En el caso de la publicidad personalizada por medios de comunicación a distancia.
 
- En el caso de la publicidad ilícita:

Existen dos vías de reclamación: a través de la Administración Pública de Consumo o a través de los Juzgados y Tribunales de Justicia.

Para reclamar a través de la Administración, el consumidor puede solicitar una Hoja de Reclamaciones al establecimiento que haya incurrido en dicha publicidad ilícita. Después habrá de presentar dicha Hoja en el registro público correspondiente: Ayuntamiento de Irun, si el consumidor es de Irun.

Igualmente, puede presentar una denuncia personalmente en nuestra Oficina Municipal de Información al Consumidor.

Si lo que desea es que dicha publicidad cese cuanto antes o sea rectificada, la vía más efectiva es la judicial. A los tribunales puede acudir personalmente o a través de asociaciones de consumidores que están legitimadas por la Ley para ejercitar las acciones de cesación y rectificación. Igualmente, puede interponer una denuncia en el juzgado más próximo para que el Ministerio Fiscal, si lo estima oportuno, ejercite dicha acción.

En cualquier caso es importante acompañar las denuncias o peticiones con toda aquella documentación que certifique nuestra "versión de los hechos". No olvidemos que estamos denunciando la divergencia existente entre las características de productos y servicios publicitados y lo realmente comprado o prestado. De modo que resulta imprescindible acreditar dichas diferencias como base para presentar la reclamación, bien sea a través de la presentación de los folletos publicitarios, anuncios recortados de los medios de comunicación escritos o de las grabaciones de los spots radiofónicos y televisivos.

Previamente al inicio de la vía judicial, tanto el consumidor directamente como las asociaciones de consumidores y la administración de Consumo pueden solicitar por escrito al anunciante que cese la publicidad o sea rectificada. Existe un plazo de 15 días desde que haya recibido la petición, para que el anunciante comunique su voluntad de avenirse a la petición o para negarse a ella. Si no contesta, se entiende que hace caso omiso de la petición.
 

- En el caso de la publicidad personalizada por medios de comunicación a distancia:

Se considera desleal realizar propuestas no deseadas y reiteradas por teléfono, fax, correo electrónico u otros medios de comunicación a distancia; salvo en la medida en que esté justificado para cumplir con una obligación contractual.

Por  este motivo,  el empresario o profesional deberá utilizar sistemas que le permitan al consumidor dejar constancia de su oposición a seguir recibiendo propuestas comerciales de dicho empresario o profesional.

Para que el consumidor o usuario pueda ejercer su derecho a manifestar su oposición a recibir propuestas comerciales no deseadas, cuando éstas se realicen por vía telefónica, las llamadas deberán realizarse desde un número de teléfono identificable.

Este supuesto se entenderá sin perjuicio de lo establecido en la normativa vigente sobre protección de datos personales, servicios de la sociedad de la información, telecomunicaciones y contratación a distancia con los consumidores o usuarios, incluida la contratación a distancia de servicios financieros.

Por otra parte, recibimos con frecuencia también en el buzón de nuestro domicilio cartas, folletos o catálogos de publicidad con nuestro nombre y dirección. Así pues, es fácil que nos preguntemos quién tiene nuestros datos, cuáles son y para qué los utiliza.

En relación a los ficheros de datos informatizados que se usan para la publicidad personalizada por correo, la legislación de protección de datos nos reconoce los siguientes derechos:

Cuando nos soliciten datos personales, el DERECHO DE INFORMACIÓN, entre otras circunstancias, sobre la existencia del fichero, de su finalidad, de los destinatarios de la información y de la identidad y dirección del responsable del fichero.

El DERECHO DE ACCESO, que consiste en la facultad de solicitar información al responsable del fichero sobre qué datos nuestros tiene, cómo los ha conseguido, a quiénes se han cedido y para qué se han almacenado.

Los DERECHOS DE RECTIFICACIÓN Y CANCELACIÓN, que consisten en la capacidad de solicitar al responsable del fichero a rectificar o, en su caso, cancelar nuestros datos de carácter personal cuando resulten incompletos o inexactos, o bien sean inadecuados o excesivos.

En todo caso, salvo que lo consintamos expresamente, no pueden informatizarse datos sobre nuestra ideología, religión, creencias, origen racial, salud o vida sexual.

En el caso de vulnerarse nuestros derechos de información, acceso, rectificación o cancelación de nuestros datos en ficheros informatizados, podemos dirigirnos a la Agencia de Protección de Datos, que tiene competencias para investigar las reclamaciones presentadas en materia de abuso de la informática, pudiendo sancionar a los responsables de los ficheros que incumplan sus obligaciones legales. Asimismo, puede facilitarnos información sobre los ficheros registrados en la Agencia (tales como su finalidad, responsable, dirección, cesiones previstas, etc.) pero no dispone de los datos personales registrados en cada fichero.

En cuanto al origen de dichos datos, la propia Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal, en su art. 31 habla del "CENSO PROMOCIONAL", que es elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y está formado por los datos de nombre, apellido y domicilio que constan en el censo electoral. Cada lista que sea pedida a dicha oficina del censo promocional, tendrá una validez de un año como fuente de acceso público.

Es decir, es legal pedir listados a este organismo y hacer campañas de marketing con dichos datos. Si no queremos aparecer, debemos remitir escrito a cada empresa que nos mande su publicidad, solicitando que cancelen nuestros datos. Si no consta esta petición, no podemos acudir a la Agencia de Protección de Datos para denunciar usos ilegítimos de nuestros datos.
 

 



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Irungo Udala - Ayuntamiento de Irun - Tel. 010 - Tel. 943 50 51 52