Irun en la Sociedad de la Información
Todos queremos tener presencia en Internet, y sin embargo
  • si no disponemos de la información que interesa al ciudadano, debidamente organizada y mantenida,
  • si nuestra institución no dispone de un sistema de información informatizado, debidamente integrado y tecnológicamente "al día",
  • si no contamos con nuestros procedimientos normalizados,
  • en resumen, si no existe una orientación "real" de nuestra organización hacia el ciudadano y no disponemos de la infraestructura organizativa y de medios adecuados ...
el desarrollo de Internet como instrumento al servicio de los ciudadanos estará muy limitado y condicionado.
Por ello, el Ayuntamiento de Irun no tuvo presencia en Internet hasta el pasado 12 de julio de 2000, fecha en la que se puso en marcha el servicio www.irun.org. No queríamos colocar en Internet algo que no tuviese todas las garantías de dinamismo, de actualidad y de calidad de la información, o que simplemente no fuese realmente útil para los usuarios. Una de las grandes trabas en el desarrollo de Internet como una herramienta verdaderamente práctica es que existen demasiados contenidos obsoletos e inútiles, que desaniman y hacen perder el interés a los usuarios.

En el planteamiento de IruNet XXI cobra una importancia fundamental, como no podía ser de otra forma, la existencia, plenamente operativa desde enero de 1997, del Servicio de Atención Ciudadana, SAC/010, hasta tal punto que bien puede decirse que IruNet XXI engarza con este proyecto previo, y desarrolla y potencia sus posibilidades. El trabajo de normalización y racionalización administrativa desarrollado como paso imprescindible y preliminar a la Ventanilla Única, el cambio organizativo y cultural que en nuestra institución supuso el SAC, la reorientación hacia el ciudadano de los servicios y el contar con unas sistemáticas consolidadas de captación y mantenimiento de la información, son todos ellos aspectos ventajosos que están sirviendo y servirán como una ayuda fundamental para el desarrollo de servicios en este nuevo medio, en esta nueva puerta que el SAC del Ayuntamiento de Irún abre, que es Internet.
 
 
Eres internauta y sabes lo que ello significa: tener "a tiro de click de ratón" todo un mundo de información y de servicios, que crece día a día de forma exponencial y cada vez en más ámbitos de la actividad humana.
Nos encontramos viviendo una época fascinante, en la que la tecnología ha hecho variar completamente el concepto de distancia, donde la globalización positiva y socialmente aplicada y el cambio continuo son al mismo tiempo un acicate y un reto, poniendo, o debiendo poner, al alcance de cualquiera, de todos, información y conocimientos que otrora solamente eran accesibles a muy pocos. La continua evolución de las tecnologías informáticas y de las comunicaciones, el desarrollo imparable de las industrias de las telecomunicaciones y de los servicios "punto com", que han venido a generar una "Nueva Economía", configuran los pilares de esta Sociedad de la Información que se está gestando.
Las perspectivas en un futuro próximo, con la nueva Internet (IP v.6, xDSL, LMDS, etc.) que se está desarrollando, son las de un "mundo conectado" en el que cualquier dispositivo estará "en la Red", con unas velocidades de transmisión incomparablemente superiores a las actuales, y en el que el ordenador personal, el PC, tal y como lo conocemos, dejará de tener el papel preeminente que hasta ahora ha desempeñado, pasando éste, o al menos en parte importante, a los equipos móviles y a la televisión (o en lo que acabe convirtiéndose la hoy omnipresente "caja tonta"). Según datos del Estudio General de Medios para todo el Estado, en marzo de 1999 solamente 2.300.000 personas, el 5,8% de la población, era usuaria de Internet, casi duplicándose en un solo año hasta los 4 millones (10,5% en marzo de 2000), alcanzando los 6.900.000 (19,8%) un año más tarde, en marzo de 2001, y continuando con un crecimiento ya más suave pero permanente, estando en la actualidad (datos de marzo de 2002) en los 7.750.000 usuarios (22,2%). Estos datos dan una idea de la evolución de la aceptación de Internet por la Sociedad.
En cualquier caso, entendemos que desde las administraciones debemos velar por que esta nueva sociedad que se está construyendo rompa con las tradicionales diferencias sociales, evitando lo que se ha denominado "la brecha o fractura digital", posibilitando el acceso para todos a las nuevas tecnologías y servicios. En este sentido desde los ayuntamientos, como administraciones más cercanas al ciudadano, tenemos que hacer un esfuerzo, con acciones prácticas y útiles, para que Internet esté al alcance de todos y para que la nueva Sociedad de la Información sea una sociedad sin diferencias ni exclusiones.
 
Si bien la mayor parte de los "web sites" existentes en la actualidad proporcionan solamente información más o menos estática, más o menos dinámica, el incipiente negocio que supone esta Nueva Economía (o e-Economía) mediante el e-Bussiness, que no es otra cosa que vender y comprar a través de la Red, hace que todos los analistas opinen que el futuro de Internet está basado en eso mismo: en hacer negocios y gestiones a través de la Red.
Para la Administración en general y para un ayuntamiento en particular, la posibilidad de realizar gestiones por Internet supone una oportunidad incomparable para facilitar su relación con los ciudadanos, permitiendo realizar tramitaciones on-line, lo que significa evitar desplazamientos y colas,... y poder ofrecer estos servicios 24 horas al día, 7 días a la semana.
Ahora bien, hacer negocios, intercambiar información privada y/o valiosa, usar dinero, en un medio no seguro como es Internet, en el que además la privacidad y la identidad no están garantizadas, precisan de mecanismos adicionales que aseguren la realización de cualquier transacción, la mutua aceptación de las partes implicadas, etc. La solución está en introducir tecnologías y protocolos de seguridad que hagan confiable un medio que de por sí no lo es, y su máxima expresión es la Firma Digital. De hecho, las transacciones electrónicas realizadas mediante el uso de la firma digital tienen reconocida su eficacia jurídica en España (Real Decreto Ley 14/1999, de 17 de Septiembre, sobre firma electrónica)
 
Una definición de Firma Electrónica o Firma Digital podría ser "es una solución tecnológica, y también organizativa que, utilizando técnicas criptográficas, proporciona validez legal a las transacciones electrónicas". Otra definición, más centrada en el objeto firma en sí, sería: La firma digital es un bloque de caracteres que acompaña a un documento (o fichero) acreditando quién es su autor (autenticación) y que no ha existido ninguna manipulación posterior de los datos (integridad).
Las soluciones que se están empezando a implantar utilizan sistemas de firma criptográfica denominadas asimétrica o de clave pública, consistente en la existencia de un par de claves, una pública que se pone a disposición de todos los usuarios del sistema y otra privada, que solamente posee su titular. De este modo, un documento, formulario, E-mail, etc. cifrado con una de las claves solamente puede ser descifrado por su pareja, y viceversa. Otras soluciones apuntan hacia la Biometría, ciencia que estudia la encriptación de los datos a través de partes del cuerpo humano que sean características únicas e individualizables de una persona, tales como el iris del ojo, las huellas dactilares, etc.
Además, para que todo cuadre, se precisa un organismo mediador de confianza para las dos partes, que es la autoridad de certificación, quien, en el papel de "notario electrónico", emite los certificados digitales y acredita la ligazón entre una determinada clave y la persona física propietaria de la misma.
Algunas referencias de interés:
 
La firma digital servirá para que la Administración identifique sin lugar a dudas a un ciudadano a través de Internet, con plena validez jurídica. Decir esto es decirlo todo: significa que cualquier trámite, cualquier consulta, cualquier actuación que sea técnica y operativamente posible trasladarla a Internet podrá hacerse a través de este medio y con plena validez legal. Por consiguiente, se va a hacer posible llevar a Internet todo un conjunto de servicios en las dos direcciones, desde la Administración hacia el ciudadano y al revés:
  • Consulta de cualquier información personal y personalizada (expedientes en tramitación, censo electoral, padrón de habitantes, etc., etc.)
  • Tramitación de expedientes
  • Obtención de certificados
  • Pago electrónico de impuestos, denuncias y tasas
  • Notificación y comunicación digital personalizada
  • Voto electrónico, ... etc.
La aplicación real de esta tecnología, que como tal tecnología es ya una realidad que funciona, comienza a dar sus primeros pasos, con iniciativas y proyectos piloto tanto a nivel estatal (DNI digital, CERES, etc.) como autonómico (Infraestructura de Clave Pública y proyecto de correo electrónico seguro del Gobierno Vasco) que deben marcar los pasos para que los ayuntamientos podamos, en breve, poner en marcha todos estos nuevos servicios.

En cualquier caso, se está demostrando que la complejidad y enorme coste de los proyectos de implantación de infraestructuras de clave pública (PKI) para dar soporte a la firma digital son un freno a su rápido desarrollo. De hecho, parece que la firma electrónica no se está desarrollando al ritmo que se predecía ni en la Administración europea ni en la empresa privada, donde la Banca, que a priori parecía por muchas razones (necesidad de securizar totalmente las transacciones, tradicional posición de liderazgo en la aplicación de las nuevas tecnologías) un destinatario ideal para la implantación de estas tecnologías, sigue confiando en tecnologías de seguridad menos avanzadas pero muy rodadas, sobre la base de SSL, SET, etc. Dentro de este panorama, la Administración española, especialmente la Administración Central y algunas autonomías, está asumiendo ese papel de motor de desarrollo de la Firma Digital, con importantes proyectos e inversiones en marcha.

La posición del Ayuntamiento de Irun ante la Firma Digital es en estos momentos de prudente cautela. Hace menos de dos años, cogiéndonos a la ola del desarrollo inicial de estas tecnologías, hablábamos de la posible creación de una tarjeta ciudadana a nivel local o incluso de Bidasoa-Txingudi, que sirviese de soporte físico para la identificación digital de los ciudadanos y sobre la que se desarrollarían todos los servicios seguros de las fases 2 y 3 del proyecto IruNet XXI. En estos momentos, y ante la situación ya expuesta, estamos apostando por desarrollar el Programa-2 con las mismas tecnologías en las que el sector bancario sigue confiando, esperando a que administraciones de superior rango y capacidad económica experimenten, asienten y creen las bases, las infraestructuras que nos permitan aplicar estas tecnologías a costes asequibles.