Servicios Esenciales

El área de Bienestar Social concentra gran parte de los servicios esenciales activados estas semanas (reparto Banco de alimentos, farmacia, ayudas a familias, etc.), centrados sobre todo en colectivos más vulnerables como las personas mayores que viven solas o quienes no tienen hogar.

La premisa fundamental desde el inicio del Estado de Alarma fue la de mantener la atención social priorizando los colectivos más vulnerables y la gestión de ayudas económicas. Así, en total se han tramitado hasta la fecha 263 expedientes de Ayudas de Emergencia Social (AES) que financia Gobierno Vasco y gestiona el Ayuntamiento; esto se traduce en 263 familias que han recibido ayudas. 

En cuanto a las ayudas especiales, financiadas enteramente por el Ayuntamiento de Irun para casos excepcionales que cubren necesidades que no pueden ser atendidas por las AES o la RGI, se han concedido un total de 151 de las cuales 120 son en concepto de manutención. Estas ayudas se han gestionado de la forma más ágil posible para que el pago a las familias pudiera hacerse cuanto antes. El presupuesto con el que cuenta el Ayuntamiento de Irun para la prestación de ayudas económicas es de 1,3 millones de euros.

Los mayores no están solos

Uno de los colectivos prioritarios durante el inicio de la pandemia está siendo el de las personas mayores de Irun. Los servicios sociales han llamado a casi 6.000 personas mayores de 65 que viven solas o acompañadas por personas de edad avanzada. Fruto de estos contactos, se ha atendido a 81 personas, de las cuales 8 han requerido activar otro tipo de apoyos. En su mayoría el acompañamiento ha consistido en el apoyo a la hora de ir a hacerles la compra de productos básicos (alimentación, farmacia, etc.) o cuestiones muy concretas como bajar la basura. Esta labor ha contado con la colaboración de Protección Civil y Cruz Roja. Estos contactos han servido también para activar en su caso el servicio de comidas o el Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD). 

Precisamente dos de los recursos ya existentes que han sido muy utilizados estas semanas y que se han adaptado a la nueva situación son el servicio de comidas y el SAD. En el caso de comidas que se envían a los domicilios, de febrero a abril el número de hogares que utilizan este servicios ha subido hasta los 133. El SAD por su parte, que se presta con medidas de protección (mascarillas, guantes, etc.), contó a finales de abril con 173 usuarios/as.

En cuanto a los locales de personas mayores, pese al cierre de las instalaciones, las dinamizadoras de los centros siguen haciendo apoyo telefónico a personas del local que han dado su teléfono voluntariamente, bien personalmente o a través de grupos en aplicaciones de mensajería instantánea que han creado. Entre los contenidos difundidos para sobrellevar mejor estas semanas, se han creado juegos de memoria, canciones, vídeos, etc., una información que se ha colgado también del canal YouTube del Ayuntamiento (www.youtube.com/irungoudala). Asimismo para todas aquellas personas mayores interesadas, el Ayuntamiento de Irun colabora con la asociación de voluntariado Nagusilan y su programa “Hilo de plata”, un servicio de acompañamiento telefónico gratuito. Asimismo, con el objetivo de combatir la soledad, el área de Bienestar Social y la escritora local Itziar Sistiaga tienen en marcha un programa por el cual personas mayores que vivan solas puedan recibir cartas anónimas para sentirse más acompañadas.

Más servicios reforzados

El área de Bienestar Social también ha reforzado otros recursos destinados a atender otros colectivos vulnerables como son por ejemplo aquellas familias que requieren en su hogar un apoyo en el suministro alimenticio. Concretamente 585 familias son las destinatarias del banco de alimentos de Nagusilan que se realiza con personal de Cruz Roja y en el que participan también los servicios sociales del Ayuntamiento.

Otro tipo de ayuda que necesitan las personas más necesitadas son los kit de comida que sustituyen al Comedor Social y que reciben a diario 73 personas del municipio. Por otra parte, 40 personas sin hogar a día de hoy están utilizando tanto el centro Zubia como Martindozenea, instalación habilitada de forma excepcional en esta situación, donde se prestan servicios de pernocta, higiene y comida. 

En cuanto a la unidad de infancia y atención de casos de desprotección, se ha mantenido la intervención con las familias. El equipo de psicólogos/as y educadores/as han realizado sesiones terapéuticas con cada caso a distancia utilizando las nuevas tecnologías como videollamadas, etc. Además, se está respondiendo a las necesidades de los centros escolares vía correo para recoger sus demandas y preocupaciones y dar una respuesta a los casos concretos. Igualmente se mantiene el seguimiento y contacto telefónico permanente en el servicio de atención a mujeres víctimas de violencia machista.