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Estas
fiestas populares tienen origen en Donostia, pero se han extendido
a otros pueblos del País Vasco. Tienen su tradición en que llegan
hombres y mujeres forasteros que gritan "Konponi kaldera", "Arregla
chocolatera"; hoy en día los Caldereros recorren las calles amenizadas
con música en un animado ambiente festivo.
Según
Gorosabel, los caldereros y afiladores nos anuncian la lluvia. Uno
de los caldereros de quien hay una referencia concreta es de Antonio
Dugiols. Este hombre trabajó en Legorreta en el siglo XVIII; posteriormente,
junto con su hijo Quintín, padre éste del ilustre militar tolosarra
Felipe Dugiols Balanzategi, tuvo caldererías en Belauntza y Tolosa. |
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