FONDO ANTIGUO  
 
 
La Biblioteca Municipal de Irun por su trayectoria, no dispone de un fondo propiamente antiguo. Bajo esta denominación hemos intentado recopilar aquellas obras que desde el Ayuntamiento de Irun, se adquirieron durante los últimos decenios del siglo XIX y primeros años del XX, así como parte de los fondos de que disponía la Biblioteca Municipal en el momento, años 40 y 50 en que funcionaba la denominada Biblioteca Popular Circulante.
Se trata de un fondo excluído del préstamo a domicilio, en el que abundan obras de marcado carácter religioso, moralista, etc. La catalogación completa del fondo está en vías de ser culminada.
 
 
 
 
FONDO ALONSO RODRÍGUEZ  
 
 
Este fondo consta de más de ocho mil volúmenes que fueron entregados a la Biblioteca Municipal de Irun en enero del año 1992, procedentes de la Biblioteca de Don Elfidio Alonso y Doña Josefina Rodríguez.
Este matrimonio de intelectuales ofreció su colección (unos 6.000 volúmenes), formada durante su estancia en nuestra ciudad y su última residencia en París. Se trata de una colección con un carácter fundamentalmente humanista en la que destacan los textos dedicados a la historia, biografías, así como al arte.
Durante los últimos ocho años se ha trabajado en la catalogación y clasificación de los fondos al objeto de intregarlos en nuestra colección. Hoy día está tratado en su totalidad y puede ser consultado sin dificultad, no siendo posible el préstamo de las obras fuera de las dependencias de la Biblioteca Municipal de Irun.
 
 
Durante un tiempo, Elfidio y su esposa Josefina, residieron en el poblado vasco de Urdanibia, lugar muy agradable y propicio para descansar y reflexionar. Gracias a su memoria de periodista, el relato de sus vivencias de las situaciones por las que pasó en tiempos de la guerra civil y posteriormente en el exilio, tanto en América como en Europa, permitían conocer los tiempos convulsos que le tocó vivir, los personajes que conoció, los que fueron compañeros en su época republicana en Madrid y también aquellos otros a los que hubo de sufrir.
A lo largo de su dilatada estancia fuera de España y ya en nuestro país, fue haciéndose con una importante biblioteca que ocupaba uno de los dos pisos de su casa. Estaba preocupado por el destino futuro de sus libros y quería conocer si la ciudad de Irun aceptaría su donación. En todo caso, quería quedarse con un número de libros que eran importantes para él, mientras viviese.
Elfidio fue un firme impulsor del Rotary Club del Bidasoa. Da fe de ello su deseo de que fuera precisamente este Club quien actuara como intermediario entre él y el Ayuntamiento en los trámites de la donación.
Hoy, que ya este periodista, escritor y político nos ha dejado para siempre, sus amigos, los que le trataron de cerca o quienes hayan podido oír hablar de él y de su vida rica en matices, tienen la oportunidad de conocerle un poco mejor a través de la literatura que frecuentaba y que nosotros ponemos a disposición de quien quiera consultarla. En el viejo caserón de Ikust Alaia habrá un espacio que lleve su nombre, como permanente recuerdo y reconocimiento a su generosidad hacia este rincón del Bidasoa al que tanto cariño profesó y demostró.
Acto de homenaje a D. Elfidio Alonso y Josefina Rodríguez por la donación de su biblioteca a la Biblioteca Municipal de Irun con la mediación del Rotary Club de Irun-Bidasoa
   
>> Presentación del fondo por el concejal
de Educación y Cultura
>> Donación por Rotary de la biblioteca
de Elfidio Alonso, presentación del Alcalde
 
 
 
FONDO MOURLANE MICHELENA  
 
 
En los años setenta, la Corporación Municipal adquiere parte de los fondos que pertenecieron al periodista y polígrafo D. Pedro Mourlane Michelena.
Fue un escritor y periodista nacido en Irun en el año 1888 (aunque según otros autores nació en 1885, en concreto el 11 de setiembre). Realizó los estudios en Bachillerato en el colegio "San Luis" de Irun. Tras estudiar Medicina y Letras e Historia en la universidad de Valladolid, se dedicó al periodismo ejerciendo esta profesión en San Sebastián, Bilbao y Madrid, llegando a ser director de la Revista "El Escorial", subdirector de "Arriba" y "Vértice" de Madrid. En Bilbao dirigió "El Liberal de Bilbao" y fue colaborador de varias revistas, entre ellas "El Bidasoa".
Hombre de cultura y letras que perteneció al Patronato Menéndez Pelayo, así como al Consejo Superior de Investigaciones Científicas y a la Junta General de Cronistas de España; fue Comendador de Alfonso X el Sabio, Oficial de la Orden del Sol (de Perú), además de estar condecorado con la cruz distinguida de San Raimundo de Peñafort.
Aunque su producción periodística fue enorme, ensayos, artículos y comentarios en casi todos los periódicos de España y América, nunca los reunió en volúmenes. Sólo publicó en el año 1915 "El Discurso de las Armas y las Letras". También fue autor de "Historia de los Heterodoxos Vascongados" (sin publicar) y "El Arte de Repensar los lugares comunes" (que recopiló y publicó tras su muerte su amigo Eduardo Aunós). Fue nombrado Cronista de la Ciudad de Irun en agosto de 1925.
El 25 de noviembre de 1955 murió a consecuencia de una hemorragia cerebral. Tal noticia provocó duelo general en toda España; diarios y revistas publicaron artículos elogiando a esta gran figura literaria. En el año 1958, el Ayuntamiento compró a la viuda los restos de la biblioteca de Mourlane Michelena. Gran parte de esos libros que hoy se conservan en la Biblioteca Municipal están dedicados por sus autores y entre ellos figuran firmas de grandes escritores de la época, como Gerardo Diego, Jorge Guillén, José Mª Pemán, etc.
 
 
Ideológicamente se circunscribía en el círculo de derechas, siendo amigo de José Antonio Primo de Rivera, con quién colaboró en la redacción de la letras del "Cara al sol", siendo suyo en concreto el verso "... que por cielo, tierra y mar se espera". Es considerado así mismo una de las figuras de relumbrón del régimen franquista y suya fue la popular frase "¡Qué País, Miquelarena!", contenida en una carta dirigida a su paisano Jacinto Miquelarena.
 
 
El fondo Mourlane Michelena recoge una serie de publicaciones que pertenecieron a la biblioteca privada del periodista y polígrafo irunés y que desde los años setenta se conservan en las dependencias municipales.
Tras diversas vicisitudes y un largo y laborioso proceso de localización y encuadernación, se ha catalogado el fondo en su totalidad.
 
 
Este fondo, una parte mínima, de la, según diversas fuentes, importante biblioteca de Mourlane Michelena, se recogen pricipalmente obras de los años 30 y 40, muchas de ellas dedicadas por los autores al propietario. Tras su catalogación y clasificación, se ponen a disposición del público en general, con la restricción del préstamo únicamente en sala.